
Naturaleza – Nature
La Albufera des Grau
Por Adolf Sintes
Un paraje ineludible para los amantes de la naturaleza, y particularmente de la ornitologia, resulta ser la Albufera des Grau, el humedal más importante de Menorca, con unas 70 hectáreas de extensión. Situada en la costa norte de Maó, meollo del único Parque Natural de la Isla (terrestre y marítimo, 5.000 hectáreas) y nucleo central de la Menorca Reserva de Biosfera designada por la Unesco en 1993.
Etimológicamente, “albufera” deriva del árabe al-buhayra: laguna o pequeño mar, definición que encaja a la perfección con su morfología lagunar litoral, separada del mar per un cordón de dunas que traspasa mediante el canal de la Gola para desembocar en la contigua playa de Es Grau.
Su copiosa riqueza ictiológica motivó el apelativo popular de sa Bufera des Peix (Albufera del Pescado). Desde tiempos inmemoriales se ha pescado en el interior de la laguna sirviéndose de aparejos similares a los marítimos (red, nasa, bolitche), que se irian substituyendo en un legado etnológico excepcional.
Todavía hoy nos sorprenden las pétreas infraestructuras pesqueras contruïdas entre los siglos xviii y xix: una serie de muros destinados a encauzar las impetuosas crecidas hídricas llegadas a la Albufera desde su extensa cuenca. En forma de embudo, dirigian la riada hacia un portillo en el que se colocaba la pantena, manga de malla de unos 10 metros que retenía el pescado arrastrado por la torrencial avenida, a diferencia de Es Redó, corral cercado por diques, donde se capturaba el pescado por medio de unos artificios de cañas en espiral.
Las presas más abundantes eran diversas especies de mújoles (lisas), pero tampoco faltaban lubinas, doradas, salmonetes y otras, en tránsito entre el mar y la laguna. Más genuinas eran el gambó de s’Albufera, crustáceo muy apreciado, y el molusco escopinya de gallet, berberecho tan abundante que se pensó en enlatarlo.
Su morador más fascinante es la anguila, llegada a Menorca desde el caribeño Mar de los Sargazos tras una migración transoceánica de miles de millas. Ha sido capturada en la Albufera desde tiempos remotos y con diversos aparejos. Destinada preferente a Barcelona, llegó a Países Bajos, Italia o Japón.
En 1976 se introdujo el gànguil, artilugio de malla tubular de 2,35 metros, ahuecada por una sucesión de anillos y afianzada al fondo con cañas. Su uso podía lograr unos 4.000 kg de anguila por temporada sobre un censo de 171.000 ejemplares (35.000 kg de biomasa) según estudio científico del 2002. El año 2011 cesó la pesca en la Albufera des Grau.
En los años setenta la movilización popular consiguió librar la Albufera de la inminente devastación urbanística. Hoy en día corresponde a la administración del Parque Natural preservar el frágil equilibrio entre nivel de agua, salinidad y biodiversidad. En el Centro de Recepción se ofrecen exposiciones, audiovisuales y visitas guiadas que nos permiten conocer ese patrimonio natural, histórico y etnológico tan interesante. Encontrareis información actualizada en su página web. Además, el visitante puede disfrutar en cualquier momento de los itinerarios y observatorios ornitológicos señalizados en su contorno.



